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Será noticia

 

EN LA OCTAVA DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN.

Os envío las siguientes reflexiones para la celebración de la OCTAVA DE PASCUA. Muchos todavía en silencio y en casa.

Contemplar el Amor del Señor Resucitado:

“Me sedujiste, Señor, cuando desde me ausencia, provocaste mi vuelta… y volví a Ti. Encuentro siempre nuevo, que el amor florece cada día, que no hay rosas ajadas por el tiempo en el corazón de Dios… que Él abre sus brazos y te entraña… y hay fiesta, manjares y canción”.

“Él prepara para mí una fiesta de sol y de luna, de estrellas y luceros; un banquete de flores silvestres, margaritas, alelíes y jazmines; y tu Pan y tu Sangre, la muestra más profunda de Amor, presencia y gozo del Amado hasta fundirse en Él”

… Tú saliste a mi encuentro y me sedujiste, Señor…

La presencia del Señor:

“Tu presencia, Señor, trasforma el llanto en alegría, la sombra en luz, el eco en armonioso canto, el dolor en profundo gozo y el fantasma en tu Faz”.

“Tu presencia es el agua inundando los desiertos, el fuego que caldesa los hogares, la luz que penetra las tinieblas y la vida venciendo a la muerte por doquier”.

¡Espero en Ti, Señor!

“Esperar es sentir entre las manos cuanto espera, confiado en Él, es oler la flor en lejanía y paladear el fruto concebido. Esperar en fiarnos, ciegamente, de quien esperas, porque lo amas y es amar con toda el alma a quien das tu confianza”

Encuentro de Pascua.

“Volverme junto a Ti, mirar tu Rostro, dejarme iluminar por la luz que sale de tus ojos… y así seguir tus pasos. Miré a la puerta de mi casa y descubrí que estabas Tú, esperando de la noche a la mañana. Abrí de par en par el corazón y entraste Tú: Encuentro sin igual que el alma llena y deja satisfecho el apetito de Ti, y, a la vez, ansiando más mirada, más luz y más presencia”.

¡Gracias, Señor!

“Gracias, señor, porque me miras desde aquella estrella, que señala mi destino, como beso de padre que ama tiernamente… y gozas de amor…y lloras de amor por mí. Gracias, Señor, porque me lanzas los rayos de miles de universos para que ilumi9nen el caminar de mis pasos torpes, equivocados o perversos, inocentes o sencillos… y te haces luz en mi caminar” ¡GRCIAS SEÑOR RESUCITADO!

Tú me llamas.

“Pero ¿cómo aún mantienes tu llamada, cómo aún de mí te fías? Tu Palabra, eterna por los siglos, te dejó prisionero de la tierra, y seguirás llamando, ¡cuantas veces! Esperando por siempre mi respuesta. Desde el Misterio de Amor, la Eucaristía, expresión manifiesta de Dios”

Yo, tu regalo.

“Pobre de mí ¡qué poco tengo que ofrecerte!, apenas t he dado torpeza y lentitud, soberbia y apatía, pura apariencia, búsqueda de lo que no eras Tú; pero cada año más cerca de Ti, envuelto en la gratuidad de tus dones y tu Gracia, siento fundirse la nada de mi vida con la fuente inmensa de tu Amor y vivo una luz serena, que embriaga el corazón”

Necesidad de Tí

“Ocultarme en lo hondo del abismo y encontrar tu presencia, gozar en Ti en lo profundo, envuelto en tu Espíritu, rodeado por tus brazos, embriagado por tu sabor, penetrándome tu luz, constituyéndome tu Ser, haciéndome yo en Ti, siendo Tú en mí… y así desde el sin tiempo de la vida, hasta el final sin espacio: Tú y o…identidad. ¡Pero tú eres más, MARAVILLOSA REALIDAD!”

Fundirme en Ti

“Abrirte la puerta, dejarte entrar, sentarte a mi mesa, hacerme tuyo, fundirme en Ti, en amor ardiendo, dejándolo todo”

Amor Tú

“Llenarme de Ti, sediento de agua viva, saciarme de tu agua cristalina, derramar por doquier tu dulce gracia, entre mis hermanos, y sentirme salvado por tu Sangre”

Te quiero, Señor.

“Te quiero, Señor por tus desvelos, por tu ternura, por tu amor, pues me regalas y de tal manera… que no sabría decir, si es que lo merezco o que Tú eres bueno, si es por tu gracia o es mi valor… pero ¡no! Todo es DON, tu grandeza, Señor”

Siempre te amaré, Señor.

“Siempre te amaré, voz y respiro, balbuceo de niño, suspiro de amante, Palabra y llamada, sonrisa, quejido, limpia mirado. Siempre te amaré, Señor”

Canción al Amado.

“Déjame sentir en tu presencia, la fuerza irresistible de la vida, la buena melodía, suave canción, que aleja el abismo oscuro de la muerte. Déjame hablar y cantar, llenarme de tu olor, llenarlo todo hasta llorar de alegría, pues ya terminó tu ausencia”

Nada nos separará de tu Amor, Señor.

“En el encuentro contigo todo se fundirá, con maravilloso entretejido de transparencia y claridad; y nosotros en Ti nos fundiremos, entrelazados con sedas, color carmesí; fundidos en Ti, unidos por tu Gracia, seremos todo en Uno, Uno en todos; que nada nos separará de Cristo y en su Amor nos unirá al Padre y al Espíritu por siempre jamás AMEN”.

Antonio Aranda Calvo, Capellán de la Cofradía; Camarín Santuario de Ntro. P. Jesús y María Santísima de los Dolores

 

DOMINGO DE RESURRECCIÓN. Jaén 12 de Abril de 2020
 
A los Cofrades de Ntro. P. Jesús Nazareno, a los fieles que asisten a Misa al Camarín y a cuantos lo leyeren.
 
DOMINGO DE RESURRECCIÓN, día de luz y alegría, aunque no saliera el sol, pues está con nosotros el verdadero SOL y la verdadera causa de nuestra ALEGRÍA: CRISTO RESUCITADO. Con el gozo de la Resurrección del Señor os saludo así: ¡Cristo ha resucitado!  ¡Alegría y paz hermanos!
 
Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo.
 
“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, da poco fruto, pero si muere da mucho fruto”, dijo Jesús; y así fue su muerte: una sementera de vida y de gracia; lo que el sepulcro recibía era como un sol oscurecido, que tenía en sí vigor para brillar espléndidamente; era como esa semilla pronta a convertirse en flor y fruto… aquella cavidad, sin estrenar todavía, no guardaba corrupción, sino Vida Plena.
 
Ojalá este día, desde la primera hora, al amanecer, nos haya cogido con las lámparas de la fe encendidas, iluminando nuestra buenas obras. Ojalá hayamos dejado la vieja masa de levadura corrupta y nos hayamos convertido en “pan ácimo”, ese que es de harina integral, sin mezcla de nada, a no ser un poco de sal, para dar más sabor; así, desde hoy, deberían ser nuestras vidas (por lo cristiano y por la experiencia de “coronavirus!... que nos debe decir y servir de algo)
 
Hemos estrenado la PASCUA de 2020, de este Año del Señor. ¿Qué y cuantas cosas nos habrá querido decir en esta larga cuaresma y cuarentena? Todavía vamos a tener día para pensar, contemplarle y hablar con Él.
 
Fíjate qué cosa más bonita nos dice el místico Doctor de la Iglesia San Bernardo, monje del Cister: “El Amor del Esposo, mejor dicho, el Esposo que es Amor, solo quiere a cambio amor y fidelidad. No se resista pues la amada en corresponder a su amor. ¿Puede la esposa dejar de amar, tratándose además de la esposa del amor en persona. ¿Puede no ser amado el que es amor por esencia” Y Cristo Resucitado es el Esposo y nosotros la esposa, déjate amar por Él, trata de corresponder humildemente. Hagamos ahora algunas reflexiones:
 
* Cristo apareció en primer lugar a su Madre, María Santísima de los Dolores y de la Esperanza, por esto también de la Alegría; aunque no nos lo digan los Evangelios ¿quién podría dudarlo? Se miraron, se abrazaron, una nueva “encarnación”, un encuentro de inmenso amor.
 
* Se apareció a María Magdalena y le encargó lo dijera a sus discípulos. Había amado mucho.
 
* Después Juan, el primero, fue testigo del “sepulcro vacío”, era el discípulo amado.
 
* Repetidas veces se apareció a los doce… iban a tener la misión de ser sus testigos.
 
* Una tarde, en el camino de Emaús, se encontró con dos. Les explicó LA PALABRA Y SE MANIFESTÓ EN LA EUCARISTÍA.  Ellos dicen que les ardía el corazón (de amor) y volvieron a la Comunidad.
 
*Con Pedro tuvo una conversación… ¿me amas, me amas, me amas? Y Pedro al final “Señor tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero”
 
* Se apareció expresamente a Tomás en medio de los demás discípulos: “No seas incrédulo…” ¡Señor mío y Dios mío! dijo Tomás.
 
*Por último se les apareció a los once en Galilea y les encargó de ir por todo el mundo, anunciando lo que Él les había dicho, enseñando su estilo de vida, mostrando el amor que Él les había tenido… y asegurando “que estaría con nosotros hasta el final”.
 
                        ***Ya veis todo es cuestión de amor***
 
Ojalá, este Domingo de Resurrección, se nos aparezca a todos y tengamos con Él esos encuentros de Amor, recibamos su encargo y nos comprometamos a cumplirlo. FELÍZ PASCUA DE RESURRECCIÓN.
 
Antonio Aranda

 

VIERNES SANTO.10 de Abril 2020.

De nuevo el Capellán al habla con la Cofradía y con cuantos nos lean.

Queridos cofrades, hermanos y hermanas, fieles devotos de Ntro. P. Jesús, a quienes otras veces acompañabais en la Procesión o la contemplabais por las aceras o en “las sillas” o en la Tribuna o en los balcones y ventanas y quienes lo leyeren:

Había comenzado a salir el sol, lleno de luz, su cara coronada de rayos comenzaba a iluminar la soñolienta comitiva que seguía, detrás o delante, llevando a Jesús, Ntro. P. Jesús, el Nazareno, El Abuelo… ya estaba pasando el barrio de San Ildefonso, a la altura de las Bernardas, y ellas rezaban, “velando al Señor” en oración, aunque tenían también el pensamiento puesto en nosotros. Hacemos memoria de otros años, es bello el recuerdo, pero la experiencia de esta noche-madrugada del año 2020 ha sido insuperable…

En realidad como decíamos ayer, esta noche, hemos estado con Jesús en nuestras casas, solos o en familia, o en esos lugares de los que es imposible salir, trabajadores e internados (pienso en los hospitales o centros de acogida, en las residencias, en los albergues…) ¿Habéis visto qué milagro? Jesús llegaba a cada uno de nosotros, Jesús pasaba por cada una de nuestras calles, ha entrado en cada una de nuestras casas, Ha llegado a todos los lugares de Jaén, aún aquellos estrechos por donde no puede pasar el “Trono” y sin que lo lleve nadie… y eso porque nos quiere y nosotros le hemos respondido con amor. ¡Cómo no iba a poder, si siendo Dios se hizo “como nosotros menos en el pecado”…

Ahora podríamos meditar en esta MAÑANA DE VIERNES SANTO: silencio y dolor, a la vez Paz en el corazón y por ello alegría en la Esperanza. La Imagen de Ntro. P. Jesús tendría que ir por la calle Campanas, dando vista a la Plaza de Santa María, donde había sido “el encuentro”. Este año lo llevamos en el corazón, todos y cada uno, en todos los lugares, en todos los hogares y en todos lo corazones. Como en la Procesión, parece que no quisiera volver al Camarín, se sentirá a gusto dentro de nosotros…en esta noche ha sucedido un milagro. Podemos decirle:

Mañana del Viernes Santo, la Procesión del Encuentro, encuentro de cada uno con su Cristo Nazareno.

Mañana de Viernes Santo, cuando brillan los luceros, sale la Virgen María… al encuentro de su Hijo y de sus hijos.

Mañana de Viernes Santo mañana de un gran misterio, que la Virgen Dolorosa, llora porque no hay encuentro

¿No lo hay? ¡NO!

Si tú no te encuentras dentro con Cristo en tu corazón, con tu hermano y con tu pueblo. Si, porque esto es Ese Encuentro.

Nos toca descansar de una experiencia tan profunda y transformante, una noche de encantos y de amores… porque nosotros como San Juan de la Cruz tenemos esa “dolencia de amor que no se cura sino con la presencia y la figura” y esta noche la hemos satisfecho; Jesús en ti y en mi, en íntima unión, locura de AMOR.

Hemos descansado, comido de “vigilia” potaje y bacalao, el ambiente es de silencio y diría que un mucho de tristeza, “nosotros nos quedamos en casa”, Otros años en las Iglesias se celebraba La Pasión del Señor, una ceremonia especial, le decían “los oficios”, tu puedes leer la Pasión según San Juan, o sigue la tele, puedes seguir-participar en el Vía Crucis desde Roma, que preside el Papa .

Pasan las horas, en la silenciosa tarde de un abril primaveral, nublado el cielo, fresco y vacío el exterior, paralizado casi, el hálito de vida: tras las huellas de Ti, mi Jesús, pasión del corazón, fuerza que me atraes irremediablemente, tarde en soledad, sin imágenes, ni gentes que pasan, van y viene, ni voces que suenan, nada que pueda sacarte de ti. Estamos en el Calvario, clavado en la Cruz, agotado, sin fuerzas, pero todavía con vida suficiente para darnos a tu Madre y para ofrecer esa Vida al Padre “Padre en tus manos encomiendo mi espíritu… y oigo que dice:

TENGO SED

Sed, tuviste en la Cruz, Señor bendito, de esta nada que sediento te suplica; sed de todo lo que busca refrigerio: del pequeño, del pobre y desvalido.

Sed tengo, Señor, de tu mirada de tus besos y amores infinitos, del perdón que refresque el estío, que padece mi espíritu y mi alma.

Si yo tengo sed y Tú me ansías… ¿qué impedirá Buen Nazareno que al unirse tu mirada con la mía,

en torrentes de aguas limpias se inunde aqueste corazón y, desde él, otros reciban el agua vital que necesitan?

 

Llegada la hora, te descendieron de la Cruz y te pusieron en brazos de tu Madre, descanso para Ti, dolor para su alma ya dolorida. Ahora te envuelven en la “sábana” y te llevan a sepultar… quieres llegar hasta el abismo de la tierra, “descendió a los infiernos” para liberar también a toda la humanidad condenada por Adán. Hay por allí un sepulcro de piedra, en el que no había sido puesto nadie… escucho una música, voces de ángeles y de humanos, hombres y mujeres, niños y mayores; veo por la ventana un jardín: palmeras, pinos, acacias, rosales, dama de noche, brotando ya la savia que un día se iba acumulando y que ya se van convirtiendo en flores y frutos. El frío del ahora de la tumba de piedra, se trasformará en Vida, sin tiempo ni límite, Vida que permanecerá, avanzando hasta el final, bello final, sobrenatural encuentro, por el que todos anhelamos. Vida eterna, total plenitud en el Seno del Padre: RESURRECCIÓN

Eso es lo que saldrá de la Noche Santa, noche que dejará sin luz al sol pues de ella saldrá el verdadero Sol; aquel sepulcro de piedra muy pronto será sepulcro vacío “al amanecer del primer día”.

A nosotros nos espera un largo Sábado Santo

JUEVES SANTO. Jaén 9 de abril de 2020.

Palabras del Capellán.

A los cofrades de Ntro. P. Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, hermanos y hermanas, Hermano Mayor, Junta de Gobierno, poetas, autoridades, medios de información, cantores y cantaoras, a quienes habéis venido de fuera, a todos los que hoy lleváis vuestros ramos de claveles a Nuestro Jesús… a todo el que lo leyere: Paz y Bendición de parte del Señor Jesús. Os saludo de todo corazón.

TRES PARTES EN LA REFLEXIÓN DE ESTE DÍA SANTO:

  1. I.OFRENDA A JESÚS NAZARENO.

La Carrera de Jesús va llena de claveles, ramos y flores… van de bote en bote van, como es lógico hacia el Camarín. Hoy hay ofrenda de corazones a Jesús, Ntro. P. Jesús Nazareno, expresando en todo ese ir y venir, en todas esas flores, el amor y devoción que Jaén profesa hacia esa Imagen Bendita que les lleva al verdadero Jesús, Señor Nuestro. Está claro, se ve, se palpa que todo Jaén vuelca su sentido religioso en Jesús. También le cantarán y recitarán poemas… Yo también estoy allí, en este Jueves de silencios y de lágrimas, porque “ogaño no habrá procesiones” ni siquiera podremos mirar a Jesús… Pero ¡no temáis! será un Jueves Santo de profundidad, de encuentros en lo más íntimo del corazón, será día de oración y arrepentimiento, un modo de agradar a Jesús. Ahí, dentro de ti, puedes estar tú, nosotros, vosotros, todos con Jesús y para Jesús. Ofrécele las más bellas flores cogidas de este jardín de la vida, hoy sufriente y dolorido, ofrécele todo lo poco que somos, junto a lo mucho que Él nos quiere. Yo le ofreceré este poema. ¡Va por vosotros!

Mira Jesús Nazareno, mira Jesús a tu pueblo;

te pedimos nuevamente tu Gracia y tu compasión,

ya que eres nuestro Padre, Padre Jesús, mi Señor.

Venimos a contemplarte, a compartir tu dolor,

para escuchar tu Palabra y pedir tu bendición.

Tú entregaste tu vida: lección de amor y perdón,

haz que convierta la mía, ¡que cambie mi corazón!

trasforma mis malas obras por lo que le agrada a Dios.

Que la Virgen, nuestra Madre, Señora del Gran Dolor,

Madre del amor hermoso, por su dulce intercesión,

consiga de Ti los dones, las fuerzas y la alegría,

para seguir tu camino en los días de mi vida. AMEN.

Avanzan las horas, hay palmas y lágrimas, miradas cruzadas entre unos y otros… pero casi todas está fijas en Jesús, su Imagen, la que “se quedó en aquella casa porque acogieron al abuelo” y hasta Él se ha querido llamar El Abuelo de Jaén. No se nos olvida su Madre, no cabe de ancha cuando oye tantas cosas para su Hijo… muchas también para Ella. Pasa ya del medio día, nos acercamos a las dos…hay que ir a otra cosa, reponer fuerzas para la larga noche y celebrar la Eucaristía en la Cena del Señor; pero siguen los claveles, las flores, los ramos… colas como en el besa-pie, se van acumulando, flores y corazones… alegran mucho a Jesús, Él los mete en su Corazón y se consuela para esta noche. Después, los claveles de parte del mismo Jesús, se repartirán entre los fieles, se llevarán a Hospitales y Residencia de Ancianos, a la Cárcel, a las Religiosas de Clausura, también a las tumbas de nuestros difuntos, este año a los que todavía no tienen tumba. Todos estaremos presentes en Ntro. P. Jesús Nazareno: EL ABUELO. Pasadas las tres, se cierra el Camarín. Ahora ¡alerta!

  1. II.EUCARISTÍA.

“El día del AMOR, un pan partido, una copa de vino rebosante, palabras de ternura desbordante y el corazón no aguanta su latido.

El pan es signo de su cuerpo herido, el vino es un amor fuerte y sangrante;

brota del corazón río abundante, sacramento de amor estremecido.

Me quedo con vosotros día a día, a vosotros me ofrezco en alimento, dice Jesús, celebro muerte y gloria.

Que sea vuestra vida Eucaristía, haceos vino y pan para el hambriento, testigos de mi amor en vuestra historia”.

Y es que dice el Evangelio que “Llegada la hora para Él de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos los amó hasta el extremo…” esa tarde-noche se ofreció al Padre en el pan y en el vino, hechos su Cuerpo y su Sangre (Cuerpo partido y Sangre derramada; partido y repartido) así se quedó con nosotros para siempre. Lavó los pies de sus discípulos, enseñándonos a servir antes que ser servidos. Nos dio el Mandamiento del Amor… “como yo os he amado”. Dejó instituido el sacerdocio, sacados de los hombres a favor de los hombres, para el servicio de su Pueblo (iglesia) y del mundo entero; así Cristo se hace presente entre nosotros. Gran tarde la del JUEVES SANTO, para adorar y contemplar a Jesús y darle gracia ante el Santísimo Sacramento del Altar. (Cuando pases por una Iglesia llega a visitar a Jesús en el Sagrario, siempre está abierta la de la C/ San Clemente, la de la Cripta de la Catedral, y allí está en el Altar, en la Custodia… y el Día del Corpus no faltes para acompañarle y adorarle) ¡GRACIAS SEÑOR! Ahora puedes decir:

“Te alabo Señor, de todo corazón, pues que me elegiste por amor y me sigues amando. ¡Gracias, Señor!

Pues te quedas en el Pan y en el Vino, te reflejas en los ojos del niño y perdonas siempre, inmensa bondad, ¡Gracias, Señor!

Porque te manifiestas en los cuerpos de los enfermos y te conviertes en callado de ancianos. ¡Gracias, Señor!

Porque miras a los hombres y mujeres y haces que surja en ellos el amor, sembrando el tuyo en nosotros. ¡Gracias, Señor!”

Tú eres Amor hecho carne en María, ofrecido en cada Misa… presente siempre en los Sagrarios; también en tu Santa Iglesia, pues dijiste: “donde dos o tres se reúnen en mi nombre allí estoy yo en medio de ellos”. ¡GRACIAS SEÑOR!

Para esta hora de adoración y contemplación a Jesús Sacramentado, recuerdo una expresión de San Juan Pablo II “Es hermoso estar con Él y, reclinado sobre su pecho como el discípulo predilecto, palpar el amor infinito de su corazón”. Acerquémonos a Él y oremos:

La Eucaristía, signo de amor…hasta el extremo,

del Dios hecho hombre, a cada uno de nosotros,

para que, amándonos siempre como hermanos,

construyamos un mundo nuevo,

nos sirvamos al modo que Él lo hizo

con verdad y humanos sentimientos,

entrega total en el servicio.

Ejemplo nos dio cuando nos dijo:

lo que he hecho, hacedlo mutuamente,

igual que al entregarnos su Cuerpo con su Sangre

nos encargó actuar su memoria para siempre:

entrega de amor hasta la muerte: la Cruz;

pan partido y sangre derramada:

sacrificio y presencia eternamente,

amor a los hermanos,

exigencia de aquel amor,

servicio a los más pobres,

del Señor Crucificado.

Presencia de Cristo para siempre… tal vez lo hubiera escuchado, previamente, de dos de sus discípulos y puedes tú decírselo esta tarde:

“Quédate con nosotros, tus hijos, que la tarde oscurece y se acerca la noche”, ¡quédate con nosotros!, pues sin ti, ¿dónde iremos?, qué sentido tendría nuestra vida? ¡Quédate con nosotros!... Y escucharás del Señor que te dice: Con vosotros estoy, me quedo con vosotros día a día… en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de la vida, misterioso desposorio del amor celebrado en el banquete de las bodas convocadas por el Padre.

¡Creo, Señor, firmemente en tu presencia! Jesús Sacramentado. Jesús Eucaristía. Por siempre seas bendito y alabado.

  1. III.PREPARACIÓN PARA LA PROCESIÓN:

Ya está todo preparado, hacia las 11, 23 horas, nos vamos acercando al Camarín; ya hay fieles apostados en los Cantones y en algunas aceras. Pero se oye decir que esta noche no sacan a Jesús ¿Qué no?

Más bien, diría yo “no lo sacarán, pero ÉL SALDRÁ” y va a ir casa a casa, va a entrar a vuestros hogares, pasará por tu calle, ¿le abrirás tu corazón, les dejaréis entrar? Mira que esta noche quiere estar contigo, si estás solo o con la familia, si estáis juntos, contigo también que trabajas, donde sea, en los hospitales, con los sanitarios, con los enfermos, en la cárcel, con los internos y con todo el personal penitenciario, con los ancianos y con los que sufren a solas por perder un ser querido, con transportista, tenderos, responsables de la limpieza ¡cuánto va a gozar Nuestro Padre Jesús y cuanto podemos gozar nosotros! Llegará al obispado, está allí su Obispo ¡cómo no! Mirará la Catedral sin entretenerse, porque nos busca a nosotros. Otros años pasó por “algunas calles” este año va a recorrerlas todas y con más ilusión llegará a aquellos por quienes había venido: “No he venido por los sanos sino por los que tienen necesidad de médico”; también irá a los albergues y a los “sin techo”. Irá tomando nota de todo; pero, lo importante, derramará mucho amor. Ya sabéis cómo es Jesús, no se dejará a nadie.

PERO ¿CÓMO PODEMOS PREPARARNOS?:

  • Limpiemos la conciencia con un acto de contrición.
  • Establezcamos la fraternidad donde estuviera rota y así daos el “abrazo”, que yo admiraba tanto cuando os veía en el Camarín, ante nuestras Sagradas Imágenes.

  • Como no va a llover, y aunque lloviera, estamos seguros que Jesús saldrá, debes de estar bien atento, ¡prepárate para cuando llegue!

  • Después de una oración a Jesús Eucaristía, puedes hacer el Vía Crucis… recordar la pasión de Jesús y decirle en qué momento te gustaría que entrara en tu casa (o en tu lugar de trabajo, si estás en ello) por ejemplo:

-      cuando Judas lo vendió o cuando lo entregó con el “beso”;

-      cuando Pedro le negó o cuando todos le abandonaron;

-      cuando aquel le dio una bofetada o cuando el Sumo Sacerdote le declaró “reo de muerte”;

-      cuando cayó por 1ª vez, 2ª o 3ª;

-      cuando llegó el Cirineo o cuando se encontró con su Madre María llena de dolor;

-      cuando recibió el consuelo de las mujeres y entre ellas la Verónica o cuando lo desnudaron;

-      cuando repartieron sus ropas, se burlaban de Él, le escarnecían, le daban vinagre con hiel…o quieres que llegue cuando prometió al “buen ladrón” entrar en su Reino, o cuando nos entregó a su Madre “ahí tienes a tu Madre, ahí tienes a tu hijo”. Tú dile a nuestro Jesús, cuando prefieres que entre a tu casa y si te parece aclámalo:

“Magnífico, Señor, que no te paras en el barro que fraguaste con tus manos;

magnífico, Señor, porque me llamas y sigues confiando en mis respuestas.

Magnífico, Señor, porque te pasas… pues sigues amando tu obra destrozada, y en tal manera, que al recrearla en grandeza y amor la sobrepasas…

Así, Señor, nos redime tu mirada.

Para prepararte puedes hacer todavía, esta noche, algún servicio a tus vecinos, a tus padres ancianos, a tus suegros… un beso a tu mujer y los dos juntos a vuestros hijos… y mucho más. Al fin decid juntos ¡Viva nuestro Padre Jesús, viva el Abuelo! Si tienes el “himno” podéis oírlo, en familia, sin molestar a los que viven tabique por medio. En unos momentos llega Jesús y ya se queda con vosotros o contigo. ¡Qué buena madrugá!

Un abrazo de vuestro Capellán y cuando nos veamos podemos hablar de cómo os ha ido con Jesús esta noche… que también entró en mi casa hasta muy entrado el día.

Antonio Aranda Calvo.