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NOVENA CONSAGRADA A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Acto de Contrición

Señor mío, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima. Amén.

 

ORACIÓN PARA ESTE TERCER DÍA DE NOVENA

 

JESÚS NAZARENO ENCUENTRA A SU MADRE

Te vio llorar, Madre Mía,

vio que la pena te ahogaba,

y el madero que cargaba

le pesó más todavía.

Perdóname tú, María,

nardo de angustia y quebranto,

por el tristísimo llanto

de tu mirada de flor.

Perdóname Tú, Señor,

por hacerla sufrir tanto.

Te contemplamos hoy, Padre Jesús Nazareno, dolorido por ese encuentro, por ver el sufrimiento reflejado en el rostro de tu Madre, Nuestra Madre de los Dolores.

Te dolía el peso de la cruz y su profunda herida, pero más te dolió encontrarte a la Virgen y ver como sufría porque nada podía hacer, solo ver a Dios morir por nosotros. Y la miramos a Ella y la descubrimos llena de fe, hasta el último momento, fuerte y sabiendo soportar la pasión junto a Ti.

Por eso, queremos pedirte que consueles a todos los que sufren. A todos los que como tu Madre, siguen llorando sus penas en este valle de lágrimas. Y a la Virgen de los Dolores, que sufrió y no perdió la esperanza porque creía en Dios y en Ti, le pedimos a Ella que nos de la fortaleza que necesita nuestra débil fe, sobre todo que nos consuele, Nuestra Santísima Madre, en los momentos de mayor debilidad y sufrimiento, en los que nos sentimos más cerca de tu pasión.

Ahora se hace la petición personal de aquella gracia que se desea alcanzar en estos días de novena.

PADRENUESTRO, AVE MARIA Y GLORIA.

ORACIÓN FINAL

Padre de amor, que te entregas sin reserva, extiende tu mano sobre los fieles devotos de Nuestro Padre Jesús Nazareno y concédenos una fe firme y valiente en el testimonio profético de tu Reino. Escucha, oh Padre, nuestras plegarias y haznos capaces de amar sin medida. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

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