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La Cofradía de N. P. Jesús en relación con la rehabilitación de la antigua iglesia conventual de San José de los Descalzos y su capilla y camarín de N. P. Jesús Nazareno, es recuperar, en lo posible, el patrimonio mueble de aquel templo, dispersado o perdido en los azarosos tiempos de la Desamortización.
Y en ese sentido se ha planteado un convenio con la Excma. Diputación Provincial para que vuelva a la iglesia de San José un lienzo de la Virgen de la Capilla, que en su día estuvo colgado en los muros del convento carmelitano y que hasta hoy se exhibía en el Palacio Provincial.
En un acto protocolario el 29 de octubre se ha hecho entrega del mismo al Hermano mayor Prudencio Villar, acompañado por el Vice-hermano Francisco Gutierrez, por parte del presidente de la Diputación Provincial Felipe López, en presencia de la alcaldesa de la ciudad Carmen Peñalver.
Acabados los trámites varios operarios procedieron a su traslado desde su ubicación en la Excma. Diputación Provincial al Camarín, donde quedó instalado en un lugar privilegiado.

PINTURA DE LA VIRGEN DE LA CAPILLA
Se trata de un óleo sobre lienzo, de cumplidas dimensiones -2´29 x 1´63- y de autor anónimo en que se representa la imagen de la Virgen de la Capilla y su retablo tal como se ofrecía a la vista en el siglo XVII.
Esta pintura estuvo en la iglesia de San José hasta el cierre del convento a causa de la Desamortización. Entonces, el patrimonio mueble de los ocho conventos de frailes extinguidos en la capital quedó en manos de la Real Caja de Amortización, que en febrero de 1836 procedió, de acuerdo con el Vicario General y Gobernador Eclesiástico, a darle destino. Con las pinturas se formaron dos grandes lotes. Uno se destinó a formar un Museo de Pinturas en el antiguo Colegio de la Compañía de Jesús –hoy Conservatorio- y otro, que quedó a disposición del Obispado, se repartió por las iglesias y capillas de la ciudad.
Entonces el cuadro de la Virgen de la Capilla fue a parar a la desaparecida parroquia de San Pedro, sita junto al convento de Santa Clara. Cuando este templo se arruinó en 1901, ésta y otras pinturas se llevaron a la cercana iglesia de La Visitación –hoy sala de exposiciones del Palacio de Villardompardo- que servía de capilla del Hospicio de Mujeres y Casa de Maternidad.
Allí, esta pintura llamó la atención de Enrique Romero de Torres cuando en 1913 procedía a redactar el “Catálogo Monumental de Jaén”, quien hizo de ella esta somera ficha: “…Una pintura de grades proporciones que figura una copia de la Virgen de la Capilla metida en su camarín. En la parte superior e inferior tiene recuadros con escenas religiosas muy bien hechas. Parece por su estilo de Sebastián Martínez”.
Cuando estas instituciones dependientes de la Diputación Provincial se cerraron en 1970, aquel inmenso edificio empezó a ser expoliado y saqueado. Fue por ello por lo que Rafael Ortega Sagrista publicó en 1971 un trabajo llamando la atención sobre este cuadro, lo que motivó que en 1973 la Diputación Provincial retirara las pinturas que aún colgaban en la iglesia de La Visitación, almacenándolas en el Palacio Provincial.
En 1979, siendo presidente de la Diputación don Leocadio Marín, desde el Instituto de Estudios Giennenses le sugerimos la conveniencia de catalogar y documentar las muchas obras de arte que había desperdigadas por despachos y desvanes de la Diputación, tarea que llevamos a cabo en septiembre de aquel año. Sin embargo no pudimos ver el cuadro de la Virgen de la Capilla, del que nadie nos daba razón. Una segunda revisión por todos los rincones del edificio nos permitió, gracias a la colaboración del entonces conserje del Palacio Provincial, Ismael Noguera, encontrar esta pintura oculta tras una puerta del entonces abandonado pabellón particular del Gobierno Civil. Recuperada, fue limpiada y someramente restaurada por el pintor Francisco Cerezo, colocándose en el salón de acceso a las dependencias que por entonces ocupaba el Instituto de Estudios Giennenses, en razón a que la Virgen de la Capilla era Patrona de esta docta institución.
Esta es la azarosa historia de tal pintura. Ahora, gracias a la sensibilidad de la Diputación Provincial, este cuadro volverá a su lugar originario. De desear sería que poco a poco la iglesia de San José de los Descalzos fuera recuperando, originales o reproducidas, las obras de arte más significativas y representativas de su antigua disposición. La generosidad de nuestras instituciones públicas y privadas y el apoyo del pueblo de Jaén, son las que pueden hacer posible este buen deseo.
EL CRONISTA DE LA COFRADIA

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