La venerada imagen de Jesús Nazareno es obra
de talla completa,de 1´45 m. de altura y parece tallada en
madera de cedro. Se talló a instancias de los religiosos y un
grupo de vecinos del convento y se pagó con las limosnas
que se recogieron al efecto.
Por el momento es obra
anónima, si bien hay fundadas
razones para adjudicarla al
taller del escultor jaenés
Sebastián de Solís, con
algunas de cuyas obras
tiene coincidentes similitudes.
Además consta
documentalmente que
Sebastián de Solís fue el autor
de la imagen de Jesús
Nazareno labrada para el
convento y cofradía de
Mancha Real en 1598, cofradía
que se fundó a imitación de la de Jaén.
La imagen de N. P. Jesús ha sido objeto de distintas
restauraciones, esencialmente en los años de 1902,
1939-1941, 1979 y 1992. Esta última ha sido la más
rigurosa y documentada.

Simón Cirineo
Durante muchos años la cruz que porta N. P. Jesús descansó
sobre una horquilla de hierro revestida de plata labrada,
a la que por su función específica se denominaba “cirineo”.
Como tal horquilla resultaba 
antiestética y desmerecía de
la valía de la talla, a partir de
la segunda mitad del
siglo XIX estuvo latente en
la Cofradía el deseo de
reemplazarla por una
escultura de Simón Cirineo
que cumpliera idéntica función.

La Congregación de Soldados Romanos,
hizo suyo ese deseo y en 1892 costeó
y donó la imagen del Cirineo.
Es obra del escultor valenciano Luis
Montesinos, quien tomó como modelo
al Capitán de los Soldados Romanos
don Tomás Cobo Renedo (1829-1915).
Figuró en la procesión por vez
primera el Viernes Santo 15 de abril de 1892.
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